Qué garantiza un almacén con nivel de riesgo intrínseco alto cuando externalizas tu logística

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Cuando una empresa evalúa si externalizar su logística, la conversación gira habitualmente en torno a tarifas de fulfillment, capacidad de almacenaje, integraciones tecnológicas y plazos de entrega. El nivel de riesgo intrínseco del almacén casi nunca aparece en esa lista.

Es un error con consecuencias concretas.

Un incendio en el almacén de tu operador logístico no es un problema del operador. Es una interrupción completa de tu cadena de suministro: stock destruido, pedidos en curso paralizados, plazos comprometidos e impacto directo sobre tus clientes finales. La seguridad contra incendios del almacén donde depositas tu mercancía es, desde el momento en que externalizas, una variable de continuidad de negocio tuya.

El nivel de riesgo intrínseco alto, y en concreto el nivel 8 (el grado máximo absoluto de la escala), indica que estás ante un establecimiento diseñado, construido y equipado para operar con la más alta densidad de carga, con los sistemas de protección más exigentes que contempla la normativa española. Este artículo explica qué significa eso en términos técnicos y, sobre todo, qué implica para ti como empresa que externaliza su logística.

Qué es el nivel de riesgo intrínseco y cómo va del 1 al 8

El nivel de riesgo intrínseco (NRI) es la clasificación oficial de la peligrosidad potencial de un establecimiento industrial desde el punto de vista del incendio. No mide solo qué hay almacenado: mide la energía que podría liberar un incendio en ese espacio, considerando el tipo de mercancía, su cantidad, la forma de almacenamiento y la superficie del establecimiento.

La clasificación la establece el Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales, conocido por su acrónimo RSCIEI. Hasta 2025, el marco normativo era el Real Decreto 2267/2004. Ese reglamento ha sido derogado y sustituido por el Real Decreto 164/2025, de 4 de marzo, publicado en el BOE (referencia BOE-A-2025-7190) y en vigor desde el 10 de mayo de 2025. Para los nuevos proyectos, el cumplimiento del nuevo reglamento es obligatorio desde el 10 de noviembre de 2025.

Cómo se reparte la escala oficial, del bajo al alto

La escala del NRI va del 1 al 8, organizada en tres categorías:

Categoría Niveles Qué implica
Riesgo bajo 1 y 2 Baja densidad de carga de fuego. Exigencias mínimas de protección.
Riesgo medio 3, 4 y 5 Densidad de carga moderada. Exigencias intermedias en detección y extinción.
Riesgo alto 6, 7 y 8 Alta densidad de carga de fuego. Máximas exigencias en sistemas activos y pasivos.

La diferencia entre un nivel 5 y un nivel 6 no es de grado: es un salto cualitativo en los sistemas de protección requeridos, en los materiales constructivos, en las distancias y en el volumen de mercancía que el establecimiento puede albergar con validez legal.

Por qué el nivel 8 es el techo de la escala, no uno más entre los altos

El nivel 8 es el grado máximo absoluto de la clasificación de riesgo intrínseco. El más alto posible dentro de la categoría más alta. Eso tiene consecuencias directas en lo que la normativa exige al establecimiento y, por tanto, en las garantías que ese establecimiento puede ofrecer.

Un almacén proyectado para nivel 8 ha debido justificar técnicamente que puede operar de forma segura con la mayor densidad de carga de fuego que contempla el RSCIEI. Los sistemas de detección, extinción, evacuación de humos, sectorización y resistencia al fuego de los elementos constructivos responden al umbral de exigencia más alto de la norma. Para una empresa que externaliza, eso significa que los sistemas de protección de sus instalaciones no tienen margen sin cubrir por encima.

Cómo se calcula el NRI

El NRI no es una declaración libre del titular del establecimiento. Es el resultado de un cálculo técnico documentado que debe quedar explícitamente justificado en el proyecto de protección contra incendios.

El cálculo se basa en la carga de fuego ponderada, expresada en MJ/m² (megajulios por metro cuadrado). Para obtenerla, se tienen en cuenta la densidad de carga de fuego de cada tipo de mercancía almacenada, el volumen real almacenado, la superficie del sector de incendio (el compartimento delimitado por elementos constructivos resistentes al fuego que conforma la unidad de análisis a efectos del RSCIEI) y los coeficientes correctores que establece la norma en función de la peligrosidad de los materiales y del riesgo de activación.

El resultado determina en qué nivel de la escala cae el establecimiento. Cuanto mayor es la carga de fuego ponderada por unidad de superficie, mayor es el nivel de riesgo intrínseco y más exigentes son los sistemas de protección que la normativa requiere.

Qué cambia con el Real Decreto 164/2025

El Real Decreto 2267/2004 fue durante dos décadas la referencia normativa en España para la seguridad contra incendios en establecimientos industriales. Su sucesor, el RD 164/2025, mantiene la estructura de clasificación por NRI pero introduce cambios relevantes que afectan directamente a los operadores logísticos y a las empresas que depositan mercancía en sus almacenes.

Las novedades que más afectan a los almacenes logísticos

Mayor exigencia en la documentación del proyecto. El nuevo reglamento obliga a que el NRI quede explícitamente calculado y justificado en el proyecto de protección contra incendios, con la metodología que la norma establece. No basta con declararlo: el proyectista debe acreditar el cálculo de la densidad de carga de fuego ponderada con coherencia plena respecto al uso real previsto del establecimiento.

Incorporación de métodos prestacionales. El RD 164/2025 amplía las posibilidades de justificar el cumplimiento normativo mediante estudios de ingeniería de seguridad basados en métodos prestacionales, como los estudios de control de temperatura y evacuación de humos. Esto permite, en determinados establecimientos, sustituir soluciones constructivas estáticas de compartimentación por sistemas dinámicos de evacuación, siempre que el estudio prestacional acredite que el nivel de seguridad equivalente se mantiene.

Proceso de acreditación en tres fases diferenciadas. La validación ya no depende únicamente del proyecto técnico. El nuevo marco exige tres fases que se detallan a continuación.

Las tres fases de acreditación, del proyecto al OCA

Conviene conocer estas tres fases cuando evalúas las instalaciones de un operador logístico.

Fase 1. El proyecto de protección contra incendios. El proyectista elabora el proyecto de instalaciones de protección contra incendios. En él se calcula y justifica el NRI con todos los parámetros que establece la norma: superficie del sector de incendio, tipo de mercancía, densidad de carga de fuego ponderada, coeficientes correctores. El resultado es un documento técnico que fija el nivel de riesgo y los sistemas de protección correspondientes.

Fase 2. El informe favorable de Bomberos. El proyecto se somete a revisión por el cuerpo de Bomberos de la administración competente. Bomberos evalúa la coherencia entre el nivel de riesgo declarado, los sistemas de protección proyectados y la normativa aplicable. El informe favorable es la validación técnica de la autoridad en materia de seguridad contra incendios.

Fase 3. El acta de inspección del OCA. Un Organismo de Control Autorizado (OCA) realiza una visita física al establecimiento para verificar que las instalaciones reales se corresponden con lo que el proyecto aprobado especifica. El acta de inspección favorable es el documento que cierra el proceso.

Las tres fases son acumulativas. Un proyecto aprobado por Bomberos sin acta de inspección posterior es un proceso a medias. La acreditación completa exige las tres.

Inspecciones periódicas cada 5 años

El RD 164/2025 establece la obligación de inspecciones periódicas cada 5 años para mantener el cumplimiento normativo. La acreditación no es un hito puntual: requiere verificación continuada a lo largo de la vida útil del establecimiento. Para la empresa que externaliza, la fecha de la última inspección y la de la próxima son datos concretos que tiene sentido pedir.

Ventajas operativas de un almacén nivel 8 para la empresa que externaliza

El nivel de riesgo intrínseco alto tiene consecuencias operativas directas para ti como empresa que deposita su mercancía y externaliza su operativa logística.

Por qué la seguridad de tu operador acaba siendo tu problema

La ventaja más relevante de trabajar con un almacén de nivel 8 no es técnica. Es operativa.

Un incendio en el almacén de tu operador paraliza tus envíos pendientes, puede destruir el stock que tienes depositado y genera un impacto inmediato sobre tus clientes finales, con independencia de si el incendio lo causó el operador o no. La pregunta que deberías hacerte al evaluar un operador logístico no es solo "¿tienen capacidad suficiente?" sino "¿qué pasa con mi operativa si hay un incendio en sus instalaciones?".

Un almacén diseñado para el nivel máximo de exigencia normativa tiene sistemas de detección automática, rociadores dimensionados para la carga de fuego declarada, sectorización que limita la propagación, y vías de evacuación y acceso diseñados con los criterios del RSCIEI vigente. No es una garantía absoluta contra cualquier incidente. Es el nivel más alto de preparación que la norma española contempla.

Para empresas con requisitos de cumplimiento normativo estrictos, con seguros de mercancía que contemplan las condiciones del depositario, o con la voluntad de gestionar bien el riesgo operativo, el nivel de las instalaciones del operador es parte del análisis de riesgo, no un extra.

Compatibilidad con una gama más amplia de mercancías

Un establecimiento clasificado en nivel de riesgo intrínseco alto ofrece el marco técnico más amplio posible dentro del RSCIEI para operar con mercancías de mayor densidad de carga de fuego. En la práctica, eso se traduce en mayor flexibilidad para trabajar con tipos de producto variados.

Conviene aclarar un matiz: el nivel 8 no es una autorización para almacenar cualquier mercancía sin restricción. La compatibilidad entre el producto almacenado y el sistema de protección instalado, en particular los rociadores, es siempre determinante. Hay mercancías cuya forma de combustión o cuya interacción con los agentes extintores requiere sistemas específicos con independencia del nivel del establecimiento.

Lo que sí ofrece el nivel 8 es el umbral más alto de capacidad técnica. Un almacén proyectado para el máximo nivel de exigencia cubre una casuística mayor que uno de nivel medio, lo que reduce las restricciones operativas para la empresa cliente y le permite escalar volumen o ampliar catálogo sin verse limitada por la capacidad normativa del operador.

A modo de referencia: el RSCIEI admite sectores de hasta 8.000 m² en establecimientos de riesgo alto sin necesidad de sistemas de rociadores automáticos, siempre que se cumplan las condiciones de retranqueo y evacuación establecidas. Con rociadores automáticos, ese límite puede ampliarse en las condiciones que la norma establece.

Layout sin barreras de compartimentación física

Uno de los beneficios menos evidentes del nivel 8, cuando el proyecto incorpora un estudio prestacional de control de temperatura y evacuación de humos (SCTEH), es la posibilidad de operar sin las barreras físicas de compartimentación que en establecimientos de menor nivel son obligatorias como solución constructiva estática.

Un SCTEH es un análisis de ingeniería de seguridad que simula el comportamiento del humo y la temperatura en el establecimiento ante distintos escenarios de incendio. Cuando el estudio acredita que el nivel de seguridad equivalente se mantiene con el sistema de evacuación proyectado, el RSCIEI permite sustituir las barreras físicas por ese sistema dinámico.

Para la operativa logística, eso se traduce en un espacio de almacenaje sin interrupciones físicas que condicionen la distribución de las estanterías, el trazado de los pasillos de picking o la ubicación de las zonas de expedición. Para una empresa cuya operativa necesita adaptarse a cambios de estacionalidad, lanzamientos de nuevos productos o variaciones de volumen, ese margen de flexibilidad en el layout tiene valor directo.

Gestión de emergencias sin dependencias de terceros

Un establecimiento clasificado como sector único y separado de otros establecimientos colindantes simplifica la gestión de la seguridad y delimita con claridad las responsabilidades. Las actuaciones en caso de emergencia no dependen de la coordinación con terceros ni de la disponibilidad de instalaciones compartidas.

Para el operador, simplifica la gestión del plan de autoprotección. Para la empresa cliente, significa menos variables fuera de control en un escenario de emergencia y una trazabilidad más clara sobre qué sistemas protegen específicamente las instalaciones donde opera su mercancía.

Qué sistemas de protección implica el nivel 8

El nivel de riesgo intrínseco alto implica una combinación de sistemas activos y pasivos que trabajan de forma coordinada. Para el responsable de logística que evalúa un operador, conocer estos sistemas permite hacer preguntas concretas y entender qué hay detrás de una acreditación de nivel 8.

Rociadores ESFR y la norma UNE-EN 12845

Los rociadores ESFR (Early Suppression Fast Response) son el sistema de extinción automática de referencia en almacenes logísticos de gran altura y alta densidad de carga. A diferencia de los rociadores convencionales, que controlan el incendio, los ESFR están diseñados para suprimirlo en su fase inicial, antes de que alcance una magnitud difícil de controlar.

Su diseño y dimensionamiento se rige por la norma UNE-EN 12845, que establece los criterios de instalación, presión de trabajo, densidad de descarga y cobertura de las cabezas. En un almacén de nivel 8 con estanterías de gran altura, el sistema ESFR debe estar calculado específicamente para la carga de fuego declarada y para la forma de almacenamiento real: en palés, en estanterías de doble profundidad, en drive-in.

La presencia de rociadores ESFR conformes a UNE-EN 12845 no es un dato cosmético. Es la diferencia entre un sistema de extinción dimensionado para la realidad operativa del almacén y uno genérico que puede resultar insuficiente ante la densidad de carga real.

El SCTEH como alternativa técnica a la compartimentación física

El SCTEH (Sistema de Control de Temperatura y Evacuación de Humos) es el conjunto de elementos, naturales o forzados, que garantizan la evacuación de humos calientes y el mantenimiento de una capa libre de humo durante el tiempo necesario para la evacuación y la intervención de los servicios de emergencia.

En el contexto del RD 164/2025, el SCTEH puede ser el elemento que sustente el estudio prestacional que permite operar el almacén sin compartimentación física convencional. Para que esa sustitución sea válida, el estudio debe acreditar, mediante simulación o cálculo justificado, que el comportamiento del humo con el sistema proyectado garantiza un nivel de seguridad equivalente al de la solución prescriptiva.

Para el responsable de logística, la pregunta práctica es concreta: ¿el proyecto de protección contra incendios del operador incluye un estudio prestacional de humos validado? Si la respuesta es sí, el layout del almacén puede ser más flexible. Si no existe ese estudio, el establecimiento debe cumplir con las soluciones constructivas de compartimentación que la norma prescribe directamente.

La protección pasiva, resistencia al fuego REI y sectorización

Los sistemas activos (rociadores, detección, evacuación de humos) trabajan junto con la protección pasiva: los elementos constructivos del propio edificio diseñados para resistir el fuego y limitar su propagación. El indicador que la normativa utiliza es la resistencia al fuego REI (Resistencia, Estanqueidad, Aislamiento), expresada en minutos: REI-60, REI-90, REI-120.

La sectorización de incendios es la primera línea de contención pasiva. En un almacén de nivel 8, los elementos del sector deben tener la resistencia al fuego que el RSCIEI establece para ese nivel, y las aberturas en los elementos delimitadores (puertas, pasos de instalaciones) deben cumplir los requisitos de compartimentación correspondientes.

La combinación de protección activa y pasiva correctamente diseñada es lo que hace posible operar con la densidad de carga que corresponde al nivel 8.

Cómo acredita el nivel de riesgo intrínseco un operador logístico

Saber si el operador que estás evaluando tiene sus instalaciones en regla no requiere ser ingeniero de PCI. Requiere saber qué documentos pedirle y qué esperar de cada uno.

El proyecto de protección contra incendios

El proyecto es el documento base. Debe incluir el cálculo del NRI con los parámetros de la norma, la justificación de los sistemas de protección instalados y, si procede, el estudio prestacional de humos. Si el operador no puede facilitarte el nivel de riesgo intrínseco especificado en su proyecto de PCI, el proceso de acreditación no ha comenzado o no está documentado correctamente.

El informe favorable de Bomberos

El informe favorable de Bomberos acredita que el proyecto ha sido revisado por la autoridad competente y que es coherente con el nivel de riesgo declarado y la normativa. Es la validación técnica de la fase de diseño. Sin él, el proceso de acreditación no tiene el respaldo de la administración.

El acta de inspección del OCA

El acta de inspección del Organismo de Control Autorizado (OCA) certifica que las instalaciones físicas reales se corresponden con lo que el proyecto aprobado especifica. Es la validación de la realidad, no del papel. Sin este documento, la acreditación está incompleta aunque el proyecto sea técnicamente impecable y Bomberos lo haya aprobado.

Cuatro preguntas que hacerle a tu próximo operador

Antes de comprometerte con un operador logístico, estas preguntas te dan la información que necesitas sobre el estado real de sus instalaciones:

  1. ¿Cuál es el nivel de riesgo intrínseco especificado en el proyecto de protección contra incendios del almacén?
  2. ¿Tienen el informe favorable de Bomberos? ¿De qué fecha?
  3. ¿El acta de inspección del OCA está emitida y en vigor? ¿Cuándo vence la próxima inspección periódica?
  4. ¿El proyecto incorpora un estudio prestacional de humos (SCTEH)?

Si el operador no puede responder con documentación, o si el proceso de acreditación no ha concluido, conviene valorar ese riesgo, especialmente si tu seguro de mercancía o tus requisitos de cumplimiento contemplan las condiciones del depositario.

Cómo lo hacemos en Grupo Akoma

En Grupo Akoma llevamos tiempo trabajando con instalaciones diseñadas para responder al nivel de exigencia más alto de la normativa de seguridad contra incendios. Nuestro almacén está proyectado con nivel de riesgo intrínseco alto (nivel 8) conforme al nuevo Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales regulado por el Real Decreto 164/2025.

El proceso de acreditación está en curso y en un punto avanzado. El proyecto de protección contra incendios contempla el nivel 8 y ya contamos con el informe favorable emitido por el cuerpo de Bomberos competente. La fase de validación final, la inspección por parte de un Organismo de Control Autorizado que emite el acta de inspección, está actualmente en trámite, pendiente de la visita del inspector. Es un hito en proceso, no una certificación cerrada, y lo decimos con esa precisión porque la transparencia sobre el estado real de las instalaciones es parte del trato que merece quien nos confía su operativa.

El proyecto incorpora un estudio prestacional de humos (SCTEH) que permite operar como un único sector sin barreras físicas de compartimentación, lo que se traduce en un layout logístico más limpio y adaptable. La instalación de rociadores está dimensionada para la densidad de carga de fuego correspondiente al nivel 8 y el diseño del establecimiento cumple con las exigencias de sectorización, accesibilidad para emergencias y resistencia al fuego REI de los elementos constructivos que la normativa establece para este nivel.

¿Qué significa esto para las empresas que trabajan con nosotros? Que su mercancía está en un almacén diseñado con los criterios de seguridad más exigentes que contempla la normativa española para establecimientos industriales. Que el operador ha pasado ya por la revisión técnica del cuerpo de Bomberos y está en el tramo final del proceso de acreditación. Que la infraestructura donde opera su logística no es un espacio adaptado: es un establecimiento proyectado específicamente para operar al máximo nivel de seguridad.

Para las empresas con requisitos de cumplimiento normativo estrictos, con seguros de mercancía que contemplan las condiciones del depositario, o con la voluntad de gestionar bien el riesgo de continuidad de negocio, este nivel de instalaciones forma parte del precio de operar con garantías.

Si quieres conocer más sobre nuestra infraestructura y los servicios de logística integral que ofrecemos, o si quieres entender cómo encajaría tu operación en nuestras instalaciones, el equipo está disponible para una primera conversación. Puedes ver también qué sectores atendemos, cómo adaptamos la operativa a cada tipo de cliente y los detalles de nuestro servicio de picking y preparación de pedidos.

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Si estás evaluando operadores logísticos y quieres entender cómo afectan las instalaciones del operador a la continuidad de tu negocio, al cumplimiento normativo y al coste de tu seguro de mercancía, el equipo de Akoma puede explicarte en detalle el estado de nuestras instalaciones y cómo funciona la operativa en la práctica.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el nivel de riesgo intrínseco de un almacén?

El nivel de riesgo intrínseco (NRI) es la clasificación oficial de la peligrosidad de un establecimiento industrial desde el punto de vista del incendio. Se expresa en una escala del 1 al 8 agrupada en tres categorías: bajo (1-2), medio (3-5) y alto (6-8). A mayor nivel, mayor es la energía potencial que liberaría un incendio en ese espacio y, por tanto, mayores son las exigencias en sistemas de protección activa y pasiva que el establecimiento debe incorporar según el RSCIEI.

Se calcula a partir de la carga de fuego ponderada (expresada en MJ/m²), la superficie del sector de incendio y la altura de almacenamiento, aplicando los coeficientes correctores que establece el RSCIEI. El resultado es la densidad de carga de fuego por unidad de superficie del sector, que determina en qué nivel de la escala cae el establecimiento. El cálculo debe quedar documentado en el proyecto de protección contra incendios y ser coherente con el uso real previsto.

La diferencia es cualitativa. Un establecimiento de riesgo medio (niveles 3-5) puede operar con sistemas de protección menos exigentes: detección automática y extinción manual pueden ser suficientes en algunos casos. En riesgo alto (niveles 6-8), la norma exige sistemas de extinción automática dimensionados específicamente para la carga de fuego declarada, soluciones de compartimentación o estudios prestacionales equivalentes, y un proceso de acreditación con intervención de Bomberos y de un OCA. Es un umbral distinto de exigencia.

El Real Decreto 164/2025 (en vigor desde el 10 de mayo de 2025, obligatorio para nuevos proyectos desde el 10 de noviembre de 2025) sustituye al RD 2267/2004 y actualiza los criterios técnicos de clasificación, documentación y validación. Los cambios más relevantes son tres: mayor exigencia en la justificación técnica del NRI en el proyecto, incorporación de métodos de evaluación prestacional que permiten mayor flexibilidad en el diseño del espacio, y un proceso de acreditación estructurado que requiere la intervención diferenciada del cuerpo de Bomberos y de un OCA. Además, establece inspecciones periódicas cada 5 años para mantener el cumplimiento.

Los rociadores ESFR (Early Suppression Fast Response) son un tipo de sistema de extinción automática diseñado para suprimir el incendio en su fase inicial. Son la referencia en almacenes logísticos de gran altura y alta densidad de carga, precisamente las condiciones que caracterizan un establecimiento de nivel 8. Su diseño y dimensionamiento se rige por la norma UNE-EN 12845. Un sistema ESFR correctamente calculado para la carga de fuego y la forma de almacenamiento declaradas es uno de los elementos que hacen técnicamente viable operar con la densidad que corresponde al nivel máximo de la escala.

Un SCTEH (Sistema de Control de Temperatura y Evacuación de Humos) es el análisis de ingeniería que simula el comportamiento del humo y la temperatura en el establecimiento ante distintos escenarios de incendio. Cuando el estudio acredita que el nivel de seguridad equivalente se mantiene con el sistema de evacuación proyectado, el RSCIEI permite sustituir las barreras físicas de compartimentación convencionales por ese sistema dinámico. En un almacén logístico, el resultado práctico es un espacio sin interrupciones físicas que condicionen el layout: más flexibilidad para organizar estanterías, pasillos de picking y zonas de expedición.

No. El nivel 8 ofrece el marco técnico más amplio dentro del RSCIEI, pero no es una autorización para almacenar cualquier mercancía sin restricción. La compatibilidad entre el producto y el sistema de protección contra incendios instalado, especialmente el sistema de rociadores, es siempre determinante. Hay mercancías cuya forma de combustión o cuya interacción con los agentes extintores requiere sistemas específicos independientemente del nivel del establecimiento. Lo que sí ofrece el nivel 8 es mayor flexibilidad que un almacén de nivel medio para operar con una gama amplia de tipos de producto, dentro de los límites que marcan el sistema instalado y la compatibilidad técnica verificada.

Pide al operador el nivel de riesgo intrínseco especificado en su proyecto de protección contra incendios, el informe favorable de Bomberos y el acta de inspección del OCA. Bajo el RD 164/2025, el proceso completo de acreditación requiere estas tres fases. Si el operador no puede responder con documentación, o si el proceso no ha concluido, conviene valorar ese riesgo, especialmente si tu seguro de mercancía o tus requisitos de cumplimiento contemplan las condiciones del depositario.

El nivel de riesgo intrínseco del establecimiento donde está depositada la mercancía es un factor que los aseguradores contemplan al calcular la prima y las coberturas del seguro de mercancía en depósito. Un almacén con instalaciones de protección contra incendios correspondientes al nivel más alto de la normativa, y con el proceso de acreditación en regla, representa un perfil de riesgo diferente al de un almacén de nivel medio o con las instalaciones sin documentar. Antes de contratar un operador, conviene consultarlo con tu aseguradora.

Son dos documentos distintos emitidos en momentos diferentes del proceso. El informe favorable de Bomberos valida el proyecto: Bomberos revisa que lo proyectado es coherente con el nivel de riesgo declarado y con la normativa. El acta de inspección del OCA valida la realidad física: un inspector independiente visita el establecimiento y comprueba que las instalaciones reales se corresponden con el proyecto aprobado. Ambos son necesarios para que la acreditación esté completa; ninguno sustituye al otro.

Porque las instalaciones del operador son una variable de continuidad de negocio para la empresa que externaliza. Un incendio en el almacén del operador paraliza los envíos pendientes, puede destruir el stock depositado y genera un impacto directo sobre los clientes finales. El NRI y el estado de los sistemas de protección del almacén indican qué tan preparado está el operador para prevenir ese escenario y para contenerlo si ocurre. Es un criterio que no suele aparecer en los primeros análisis comparativos de operadores, pero que resulta relevante en cuanto se evalúa el riesgo operativo de forma completa.

El RD 164/2025 establece inspecciones periódicas cada 5 años. Esto significa que la acreditación del NRI no es un trámite puntual: el establecimiento debe someterse a inspección por un OCA con esa periodicidad para mantener el cumplimiento normativo en vigor. Para la empresa que externaliza, la fecha de la última inspección y la de la próxima son datos relevantes al evaluar el estado real de las instalaciones del operador.

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